Sobre mí
Emperò i Viu nace de una costumbre que tengo desde siempre: abrir las cosas para ver cómo funcionan por dentro. Da igual que sea un amplificador, un bote de garbanzos o una marca que necesita un logotipo.
A primera vista, reparar electrónica y fermentar comida no tienen nada que ver. Pero en los dos casos hay un sistema que no ves del todo, unas variables que puedes tocar y un resultado que tarda en llegar. Aprendes igual: probando, anotando y equivocándote con método.
El nombre
Emperò es una conjunción adversativa mallorquina: pero, sin embargo. I viu añade el matiz: y aun así, vive. Es lo que hago con los aparatos que llegan dados por muertos, y también con los procesos que fracasan en la primera tanda.
Dónde
En Mallorca, entre un banco de trabajo con estación de soldadura, una cocina que huele a fermentado y un patio donde el sol de julio hace de ampliadora.
¿Hablamos?
Encargos, dudas o simple curiosidad técnica.