Llegó sin encender. Ni un LED, ni un chasquido al accionar el interruptor. El primer diagnóstico siempre es el mismo: mirar la fuente antes que ninguna otra cosa.
Lo que encontré al abrirlo
Tres condensadores electrolíticos hinchados por la parte superior, de los que se ven a simple vista sin necesidad de medir nada. Es el fallo más común en equipos de esta edad: el electrolito se seca con los años y el condensador deja de hacer su trabajo.
Lo que no esperaba era la pista cortada bajo el blindaje metálico. Alguien había estado aquí antes que yo, y su reparación había cedido con el tiempo.
El proceso
- Desoldado de los tres condensadores y medida de la placa sin ellos
- Sustitución por unidades nuevas del mismo valor y tensión
- Puente de hilo estañado sobre la pista interrumpida
- Comprobación de tensiones antes de volver a montar la carcasa
Qué aprendí
Que conviene revisar el trabajo previo antes de dar por buena la reparación propia. Si me hubiera quedado en los condensadores, el aparato habría vuelto a fallar a los pocos días y yo habría pensado que era otra cosa.
El afinador funciona. Le queda otra vida por delante, que es exactamente de lo que va todo esto.